Se acabó la Navidad y una vez más los periodistas hemos cumplido. Veámos... hemos hecho el reportaje de las compras de última hora, el de los Reyes Magos llegando a las ciudades y el de Papá Noel saliendo de Laponia. No se nos ha olvidado tampoco el de los mantecados de Estepa ni el de los niños estrenando en la calle sus regalos.
Por supesto que estuvimos en Nochebuena con los bomberos que trabajaban y hemos dado las pruebas del reloj de la Plaza del Sol hasta tres veces. Una vez más hemos abierto botellas de champán en las administraciones de Lotería y hemos vuelto a decir que el sorteo les ha cambiado la vida.
No nos perdimos el vídeo de Año Nuevo en Sierra Nevada... ni tampoco hemos faltado al mercado para ver cuánto vale el cordero que luego no hemos comprado. El sorteo del Niño, la cabalgata, el Roscón de Reyes, los propósitos de Año Nuevo, el cotillón... Los hemos hecho todos.
Se acabó la Navidad... y con ella se acabaron todos esos vídeos que se repiten año tras año. Pero ya no más... ahora la actualidad más candente, las sorpresas, la incertidumbre del día a día... ahora... ahora el vídeo del gimnasio con la gente que va a perder el peso que ha ganado en vacaciones.
domingo, 8 de enero de 2012
jueves, 5 de enero de 2012
El roscón de Reyes...
Después de pasar toda la mañana con niños el día de la víspera de Reyes, se te queda una sonrisa de larga duración... Y así de felices nos íbamos ya para casa, que es la tele, Carlos y yo a las 12:30. Con prisa pero tranquilos porque el tiempo, calculado siempre al segundo, nos permitía no correr.
Así pues sonrientes y tranquilos marchábamos los dos cuando alguien nos gritó.
-¡Oye! ¡Tú! ¿Sabes de lo que tienes que hacer un reportaje?
-Perdone, no podemos pararnos.
-Del puto roscón de Reyes... 28 euros me ha costado en La Campana.
-Mire de verdad que nos tenemos que ir...
-¡De eso sí que tenéis que hacer un reportaje! ¡Id para allá!
Y ni sonrientes, ni tranquilos, ni nada de nada... ¿No puede el tío comprarse el roscón de Reyes en el Carrefour por 11 euros como todo el mundo? A los periodistas nos gritan cada vez más y cada vez por mayores estupideces...
Así pues sonrientes y tranquilos marchábamos los dos cuando alguien nos gritó.
-¡Oye! ¡Tú! ¿Sabes de lo que tienes que hacer un reportaje?
-Perdone, no podemos pararnos.
-Del puto roscón de Reyes... 28 euros me ha costado en La Campana.
-Mire de verdad que nos tenemos que ir...
-¡De eso sí que tenéis que hacer un reportaje! ¡Id para allá!
Y ni sonrientes, ni tranquilos, ni nada de nada... ¿No puede el tío comprarse el roscón de Reyes en el Carrefour por 11 euros como todo el mundo? A los periodistas nos gritan cada vez más y cada vez por mayores estupideces...
martes, 3 de enero de 2012
A mí no me grabes...
Lo que hace súmamente extraordinario al ser humano es lo mismo que lo hace extraordinariamente estúpido. Pudiendo hacer cualquier cosa decidimos hacer todos lo mismo. Y esta reflexión tan absurda viene a cuento de la última moda que vengo observando entre los de "a mí no me grabes"...
Si vas por la calle y alguien te pregunta cúanto le vas a pagar por sus derechos de imagen o te dice que no puede salir en la tele porque tenía que estar trabajando... ya le puedes decir tranquilamente que está más desfasado que las rodilleras... Porque ahora lo que se lleva, lo que verdaderamente lo está petando es: "a mi no me grabes que estoy en busca y captura". Ya he perdido la cuenta de las veces que me lo han dicho en las últimas semanas y aún así no salgo de mi asombro. Pero lo realmente curioso de esta nueva forma de huir del periodista es que no la dice al que estamos enfocando, sino un tipo desde una esquina y a gritos al que ni estamos grabando... ni intención tenemos de hacerlo. Como si fueramos un toro al que llamar para luego salir corriendo.
martes, 20 de diciembre de 2011
Las noticias que se dan...
No entiendo a la gente que critica las noticias que se dan en los informativos. No digo que no tengan razón, pero me parece que hay un error de concepto en esa queja. Cualquier aspecto de la vida diaria, con un buen enfoque, respetuoso, útil e informativo, tiene derecho a ser noticia...
Sin embargo es frecuente escuchar o leer en Internet a gente, por supuesto también con todo su derecho a hacerlo, que se queja de las noticias que se dan... como si hacer una noticia de cualquier cosa pudiera ser malo, por muy chorrada que sea.
En mi humilde opinión, creo que el peligro real no está en las noticias que se dan sino en las que no se dan... y eso, por desgracia, apenas lo critica nadie.
Sin embargo es frecuente escuchar o leer en Internet a gente, por supuesto también con todo su derecho a hacerlo, que se queja de las noticias que se dan... como si hacer una noticia de cualquier cosa pudiera ser malo, por muy chorrada que sea.
En mi humilde opinión, creo que el peligro real no está en las noticias que se dan sino en las que no se dan... y eso, por desgracia, apenas lo critica nadie.
lunes, 19 de diciembre de 2011
La eterna sonrisa...
Hay días que no puedo. Hay días que me cuesta. Hay días que no salgo de casa con la sonrisa puesta... y aún así tengo que sonreír. La mitad del trabajo de un periodista es caerle bien a alguien y no siempre es fácil, porque hay entrevistados que te lo ponen muy difícil.-Perdone, nos contestaría a unas preguntitas...
-¿Cuánto me vas a pagar?
Y tú te tienes que reír. Y con los años me cansé de reírle las gracias al que se ríe de mí.
-Jajajajajaja
Y tú te tienes que reír otra vez con la misma broma que te hace todo el mundo, que parece que la enseñan en los colegios...
-Tu cobrarás un pastón trabajando en la tele... Invítate a algo, ¿no?
Y eso sí que no tiene gracia... ahí ya no me río.
domingo, 18 de diciembre de 2011
La fábula de la montaña (o el arte de resumir)
Un hombre quiere contarle una historia a un amigo, pero su amigo está en lo alto de una enorme montaña. Así que la sube y según va escalando se va cansando más y más. Al llegar a la cima está casi sin aliento y la respiración acelerada apenas le deja decir una sola frase: ahí tienes tu titular, ahí está tu noticia.
Leí la fábula en el libro "Periodismo y creatividad" y no le falta razón. Los periodistas nos pasamos la vida subiendo y bajando montañas, reduciendo la realidad a unas cuantas palabras... Simplificamos todo para que todos lo entiendan, elegimos los detalles que mejor representan lo que vemos y desechamos aquellos que no aportan nada...
...Y si nos equivocamos en la elección, hacemos que todos se equivoquen con nosotros. Resumir es un arte que hay que cuidar, pero tampoco hay que tenerle miedo... aunque en radio y en televisión nuestra montaña sea el mismísimo Everest.
Leí la fábula en el libro "Periodismo y creatividad" y no le falta razón. Los periodistas nos pasamos la vida subiendo y bajando montañas, reduciendo la realidad a unas cuantas palabras... Simplificamos todo para que todos lo entiendan, elegimos los detalles que mejor representan lo que vemos y desechamos aquellos que no aportan nada...
...Y si nos equivocamos en la elección, hacemos que todos se equivoquen con nosotros. Resumir es un arte que hay que cuidar, pero tampoco hay que tenerle miedo... aunque en radio y en televisión nuestra montaña sea el mismísimo Everest.
sábado, 17 de diciembre de 2011
La emoción no entiende de planos...
Me da igual que sea azul el plano de un abrazo... No me importa que vibre el hombro que graba un beso o tiemble la cámara frente a una lágrima. A quién le importa que haya un zoom en medio de una caricia, si es una caricia de verdad...Qué más dará si el paneo no va recto cuando llega la policía a tu casa...

No puede estropear la imagen quemada la fuerza de un reencuentro, no hay cogotes en este mundo que callen un total sincero, ni Mocito Feliz podría joderme la espontaneidad de un niño sonriendo... Y las gotas de lluvia en el objetivo nunca taparán a un hombre pidiendo ayuda...
Hay imágenes que salen bien hasta cuando se graban mal porque un buen plano sabe cómo emocionar, pero la emoción no entiende de planos...

No puede estropear la imagen quemada la fuerza de un reencuentro, no hay cogotes en este mundo que callen un total sincero, ni Mocito Feliz podría joderme la espontaneidad de un niño sonriendo... Y las gotas de lluvia en el objetivo nunca taparán a un hombre pidiendo ayuda...
Hay imágenes que salen bien hasta cuando se graban mal porque un buen plano sabe cómo emocionar, pero la emoción no entiende de planos...
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