martes, 20 de diciembre de 2011

Las noticias que se dan...

No entiendo a la gente que critica las noticias que se dan en los informativos. No digo que no tengan razón, pero me parece que hay un error de concepto en esa queja. Cualquier aspecto de la vida diaria, con un buen enfoque, respetuoso, útil e informativo, tiene derecho a ser noticia...

Sin embargo es frecuente escuchar o leer en Internet a gente, por supuesto también con todo su derecho a hacerlo, que se queja de las noticias que se dan... como si hacer una noticia de cualquier cosa pudiera ser malo, por muy chorrada que sea.

En mi humilde opinión, creo que el peligro real no está en las noticias que se dan sino en las que no se dan... y eso, por desgracia, apenas lo critica nadie.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La eterna sonrisa...

Hay días que no puedo. Hay días que me cuesta. Hay días que no salgo de casa con la sonrisa puesta... y aún así tengo que sonreír. La mitad del trabajo de un periodista es caerle bien a alguien y no siempre es fácil, porque hay entrevistados que te lo ponen muy difícil.

-Perdone, nos contestaría a unas preguntitas...
-¿Cuánto me vas a pagar?

Y tú te tienes que reír. Y con los años me cansé de reírle las gracias al que se ríe de mí.

-Ya podían haber mandado a la Sara Carbonero y no a ti... jajajajaja
-Jajajajajaja

Y tú te tienes que reír otra vez con la misma broma que te hace todo el mundo, que parece que la enseñan en los colegios...

-Tu cobrarás un pastón trabajando en la tele... Invítate a algo, ¿no?

Y eso sí que no tiene gracia... ahí ya no me río.

domingo, 18 de diciembre de 2011

La fábula de la montaña (o el arte de resumir)

Un hombre quiere contarle una historia a un amigo, pero su amigo está en lo alto de una enorme montaña. Así que la sube y según va escalando se va cansando más y más. Al llegar a la cima está casi sin aliento y la respiración acelerada apenas le deja decir una sola frase: ahí tienes tu titular, ahí está tu noticia.

Leí la fábula en el libro "Periodismo y creatividad" y no le falta razón. Los periodistas nos pasamos la vida subiendo y bajando montañas, reduciendo la realidad a unas cuantas palabras... Simplificamos todo para que todos lo entiendan, elegimos los detalles que mejor representan lo que vemos y desechamos aquellos que no aportan nada...

...Y si nos equivocamos en la elección, hacemos que todos se equivoquen con nosotros. Resumir es un arte que hay que cuidar, pero tampoco hay que tenerle miedo... aunque en radio y en televisión nuestra montaña sea el mismísimo Everest.

sábado, 17 de diciembre de 2011

La emoción no entiende de planos...

Me da igual que sea azul el plano de un abrazo... No me importa que vibre el hombro que graba un beso o tiemble la cámara frente a una lágrima. A quién le importa que haya un zoom en medio de una caricia, si es una caricia de verdad...Qué más dará si el paneo no va recto cuando llega la policía a tu casa...

No puede estropear la imagen quemada la fuerza de un reencuentro, no hay cogotes en este mundo que callen un total sincero, ni Mocito Feliz podría joderme la espontaneidad de un niño sonriendo... Y las gotas de lluvia en el objetivo nunca taparán a un hombre pidiendo ayuda...

Hay imágenes que salen bien hasta cuando se graban mal porque un buen plano sabe cómo emocionar, pero la emoción no entiende de planos...

jueves, 1 de diciembre de 2011

"Cuatro años" 1/2

"Cuatro años" se repite una y otra vez frente a la foto de su hija desaparecida... Casi cuatro años por su frente arrugada, detrás de una mirada agotada, casi cuatro años por las agujas del reloj colgado en el salón, casi 1400 días que han entrado y salido por sus ventanas sin que pase nada...

...hasta hoy. Un nuevo registro devuelve el caso a la actualidad...

... Y Antonia recibe otra vez a los medios que ya habíamos dado por cerrada su herida abierta. Sin rencor por el olvido, con la misma cortesía de siempre, vuelve a mostrarnos la foto de su hija, vuelve a pedirnos ayuda para encontrarla, vuelve confiar a ciegas en extraños que invadimos su casa como si no hubiera pasado el tiempo...

... Pero no hay pistas, no hay rastro, no hay nada que retenga a los medios...

... Y volvemos a marcharnos como hace cuatro años; y la casa de Antonia vuelve a quedarse vacía tras las ventanas, el reloj sigue marcando las horas y frente a la foto de su hija se queda sola una madre repitiendo una y otra vez: "cuatro años", casi cuatro años...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Un realizador en el Sáhara...

Él, con sus chanclas sobre los calcetines, rodeado de un productor, un técnico de sonido, un realizador, un cámara y su ayudante, me miró dentro de aquella jaima y, cómo quien va a sentar cátedra, me dijo muy seriamente:

-No sé cómo aceptas ir a grabar sin un realizador. Es inconcebible...

Yo, productor, realizador y redactor... rodeado de un cámara, de su ayudante y de un técnico de sonido que eran todos el mismo, Javier Marquínez (y olé), no supe ni qué responder.

Han pasado algunos años de aquel encuentro en mitad del desierto del Sáhara cubriendo su festival de cine. No sé si él se habrá tenido que acostumbrar a trabajar sin realizador... lo que sí sé es que ahora yo, además, también soy el que monta los vídeos ¡Toma ya!

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Apenas 100 palabras...

Apenas escribo cien palabras para cada noticia de televisión... Apenas son cien palabras y las escribo con miedo a que alguien las haya escrito ya. No quiero una noticia manoseada por cientos de periodistas, me niego a usar textos de segunda mano que llevan publicándose décadas... y ahí empieza mi problema.

No es fácil buscar un camino que no haya sido caminado sin miedo a perderse... sin asustarse de estar alejándose del destino marcado, que es informar. "A menudo quien hace periodismo literario camina de puntillas sobre una cuerda floja", dice el gran periodista colombiano Alberto Salcedo y no le falta razón.

Allí donde nadie ha escrito están los peligros de caer en lo banal, de obviar lo importante, de chocarse de frente contra el lector, oyente o espectador. Allí dónde no hay clichés salvavidas ni frases hechas para no pensar; allí dónde crece el riesgo a perderse, también están las mejores posibilidades de ganar... Por eso es allí donde siempre voy a plantar mis casi cien palabras para informar.