martes, 25 de octubre de 2011
Justicia es Periodismo
Yo no lo hice y ahora a menudo pago las consecuencias. Antes de cada juicio intento prepararme repasando el libro "Levantando el velo", uno de los grandes aciertos de mi pequeña librería de Periodismo. Sin embargo no es suficiente. A veces echo mano de abogados, jueces o el TSJA, a veces le pego un telefonazo a dos orgullos de esta profesión como son Jorge del Diario y Juanjo de Europa.
Aún así siento que camino por un terreno farragoso sobre el que siempre estoy a punto de hundirme... Y por mal que suene... eso no es malo. Esa sensación de indefensión me lleva más que nunca a dudar de todo, a cuestionar cada información, a no dar nada por sentado hasta que no lo he confirmado al menos cinco veces... y eso es Periodismo.
sábado, 22 de octubre de 2011
Soy periodista todoterreno
Yo soy un periodista todoterreno, puedo con todo... Por la mañana me tengo que saber de memoria la alineación del Betis, por la tarde no se me pueden escapar los nombres de los concejales. Un día soy experto en cine oriental, al siguiente estoy plantando tomates.
El problema de ser periodista todoterreno no lo tengo yo, lo tienen los demás. La policía no me ve como un periodista de sucesos, a los fiscales no les parezco un periodista de tribunales. Cuando voy al fútbol los compañeros no me miran como a un periodista de deportes, y si voy al Parlamento nadie me conoce.
Resultado: la policía no me da mucha información, los fiscales no se fían, los futbolistas no me pasan exclusivas y en el Parlamento los políticos me esquivan.
Ahora, si creen que me voy a rendir es que no han leído bien... Yo soy un periodista todoterreno, puedo con todo... ;) Amén.
viernes, 21 de octubre de 2011
El aplauso de Carcaño
Sssshhhhhh... y de repente al bullicio le sucedió el más puro silencio. Ya nadie escribía nada, ya nadie miraba a nadie. Y a la vez una veintena de periodistas fijamos la vista en el monitor de la sala para escuchar estas ocho palabras: "Llamo a declarar al señor Miguel Carcaño Delgado".
Seguro que muchos periodistas no pudieron evitar pensar en las largas charlas con el abuelo de Marta, los primeros días de Eva abatida en su casa o de Antonio pidiendo ayuda a las cámaras... Seguro que recordaron ese portal de la calle Argantonio lleno de flores y firmas, los carteles recorriendo la ciudad con la foto de Marta, la gente echada a la calle, los homenajes, los gritos, las lágrimas que han llenado páginas y páginas.sábado, 15 de octubre de 2011
Gabriel Pascual, periodista de raza
No es un hombre adelantado a su tiempo, si acaso es de un tiempo pasado. Debería vestir gabardina y llevar sombrero alado, pero lo suyo es una cazadora negra de doble cremallera. Ahí está Gabi, periodista de raza, malagueño de corazón, tiene el instinto de un buen cazador: tranquilo, sin prisas ni artificios, dispara una sola vez y nunca ha errado.viernes, 14 de octubre de 2011
De la calle Fuencarral a Marta del Castillo
Ahora que empieza el juicio de Marta del Castillo me acuerdo más que nunca de un pequeño libro que compré tres veces (dos para regalar). De hecho no es un libro como tal sino una recopilación de las crónicas que Benito Pérez Galdós escribió para el periódico argentino La Prensa sobre un crimen que hace más de 120 años conmocionó a la sociedad española como ahora lo ha hecho el caso de Marta... El crimen de la calle Fuencarral en 1888.En sus páginas se puede leer como casi nada ha cambiado en el periodismo de sucesos y tribunales en todos estos años. Galdós relata en primera persona la cobertura de una investigación judicial en términos que parecen sacados del siglo XXI:
“La prensa, obligada cada día a sostener y apacentar la curiosidad del público, no puede ejercer de fiscal ni mucho menos de juez en asuntos criminales sin exponerse a acometer grandes e irreparables injusticias. La facultad de sentenciar queda reservada a quien tiene de la sociedad el encargo de hacerlo”
Galdós analiza el tratamiento informativo del caso, lo critica y a la vez forma parte de él convirtiéndose en un periodista más de la noticia. Él mismo llega a dibujar el rostro de la acusada y lo publica para que todos vean su cara, entrevista a testigos y vecinos de la calle y en la cárcel interroga a uno de los principales sospechosos...Hoy los periodistas empezamos a escribir las últimas páginas de un caso que sembró de madrugada el odio en toda una ciudad. No nos toca juzgar... Hoy, como hace 120 años, nuestro trabajo sigue siendo informar.
El circo mediático
Yo he visto a Eva Braña calmar a decenas de entrevistados para que no lloren, estaba delante cuando todas las cámaras se retiraron en un funeral de Los Palacios, he escuchado las dudas de Rocío Romero preocupada porque siempre quiere hacer bien su trabajo y me sentí orgulloso de Lídice cuando se negó a poner flores en la casa de Rocío Jurado, sin que hubiera muerto, para que un programa tuviera el plano deseado. lunes, 10 de octubre de 2011
Córdoba, 3:00 AM
El sonido de la puerta metálica abriéndose se ha convertido en alarma. Nos avisa cuando algo puede pasar aunque nada pasa. 10 horas dieron hace treinta minutos frente a un chalet de Córdoba. La policía busca pistas sobre dos niños desaparecidos. Dentro, un drama que un muro blanco esconde. Fuera café y palabras de ánimo para reducir la espera.
Ya van 11 horas de guardia. La policía ha hecho en la puerta cinco relevos... Fuera, la prensa, ninguno. La ultima pareja de agentes es la más simpática y se les ha escapado que dentro están cavando. Ya lo sabíamos. Hay prisa por resolver el caso, de otra manera la policía no cavaría bajo una noche oscura de finas estrellas y largo cansancio.
Son las tres menos cuarto. Llevamos más de 12 horas y la chaqueta que usé hace poco en el directo cubre ahora el frío a Julio, mi compañero. Apenas quedamos diez periodistas, el resto se fueron hace rato. Ya casi nadie habla, unos escuchan la radio, otros miran su teléfono y yo escribo mientras espero que suene de nuevo una puerta metálica.
