jueves, 6 de octubre de 2011

La cara oculta de la boda


David, doce horas en un balcón. Julio y Carlos con las ruedas de un coche sobre sus pies. "¡Ahí están la madrina y el madrino!" dice una niña de siete años,  "ahí está Peñafiel" dice otra de seis. Y uno vestido de yogurt, y otro del Rey... y llegan veinte duquesas de Alba todas a la vez.

El calor aprieta en la calle Dueñas, pero más aprieta la gente que no se lo quiere perder; las cámaras no tocan el suelo, los trípodes no se pueden ni recoger, y entre tanta gente cae al suelo mareado un compañero de Antena 3.

Salen los novios a la calle y la masa empujando otra vez, trescientas personas gritando que la duquesa es del pueblo y el pueblo la quiere ver... Para eso están los cámaras grabando... ¡joder!

1 comentario:

  1. No es la primera vez que me pregunto porqué seguimos trabajando en esto, pero es que a pesar del calor, la multitud, las horas que echamos, la tensión... uno descubre al final que nos encanta.
    Fue un día inolvidable, ver a tantos compañeros hasta los huevos como lo estás tú, pero con una sonrisa o algún comentario gracioso que decir, ver a mi hermano en ese balcón (David eres el mejor, si no estás no vale la pena).
    Otra batalla más y las que nos quedan, un abrazo a todos los que estuvimos y a los que no también.

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