El periodismo es una novia desagradecida, una pareja caprichosa y cruel... una relación perdida donde siempre te toca perder. Regálale horas de esfuerzo; te devolverá un solo minuto de placer; dedícale todas las palabras del universo, oirá solo tres.
El periodismo es un novio egoísta, un marido infiel... un esposo que cambia cada día de periodista y no le importa con quien. Demuéstrale que eres único, te demostrará que como tú hay otros cien.
El periodismo es ese amor incondicional, ingrato y condenado a tener un final marcado. Si le entregas parte de tu vida, lo único que consigues es perder parte de tu vida.
No corren buenos tiempos para estar enamorado de un corazón parado.
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