lunes, 15 de agosto de 2011

El click periodista

A algunos periodistas les encantaría entrevistar a Rafa Nadal, otros sueñan con hacerle unas preguntas a Woody Allen y alguno raro seguro que fliparía con Toni Genil. Yo, en cambio, siempre quise hacer un reportaje sobre los clicks de Playmóbil y el día que murió su creador vi la oportunidad.

No pensé que fueran a aceptarlo y de repente estaba como loco buscando una tienda Playmóbil. Al poco tenía a mi alrededor cientos de piratas, policías, vaqueros, vikingos... y a una niña pequeña que al ver en el suelo a dos tíos de 30 años con los clicks le preguntó a su padre si de verdad éramos periodistas.

Fue casi el último vídeo del informativo, la noticia curiosa del día que al día siguiente dejó de existir... pero sé que David y yo nunca olvidaremos ese reportaje, ese día en el que nuestro trabajo fue volver a ser niños.


Por cierto la música del reportaje la compuse yo ;)

domingo, 14 de agosto de 2011

Informativos, cerrados por vacaciones

No son las calles vacías de gente, no es la ausencia de coches en el centro, son los bares cerrados los que dan ese aspecto tétrico a las ciudades durante el mes agosto. Me venía fijando en esto cuando de repente me encontré un cartel que decía: "Cerrado por descanso de los señores clientes".

Es una forma interesante de plantearlo. Quizás deberíamos cerrar los informativos durante el verano por descanso de la audiencia... Que al menos durante unos días piensen que nadie ha matado a nadie, que la economía no cae en picado, que los políticos no siguen peleándose o que los incendios no están quemando sus bosques.

Si yo que soy periodista lo necesito... ¿por qué ellos no lo iban a necesitar?

sábado, 13 de agosto de 2011

Declaración de intenciones

Quizás un poco tarde, pero igual de necesario. Como toda empresa que se emprende hay que dejar claro antes (o después en este caso) el camino que ha de seguir... Estos son y serán mis pasos:

1. Hablaré solo de temas relacionados con el periodismo, sobre todo del que conozco que es el de televisión.

2. No son lecciones de nada porque yo no soy maestro de nadie.

3. No publicaré por publicar. Si escribo una cosa y es una estupidez (que me pasa mucho), yo seré el primero y el último que tenga que pasar el mal trago de leerla.

4. Mientras lo leáis, seguiré escribiendo. Si dejáis de leer, lo dejo y me dedicaré a mi otra pasión, el ganchillo.

5. Aceptaré todo tipo de comentarios y críticas y en cuanto yo pueda contestaré a todos.

6. Lo voy a escribir a ordenador para que no tengáis que sufrir mi letra ilegible.

7. Este blog no es para atacar, es para defender.

8. La libertad la elige uno y la mía no servirá para criticar ni ridiculizar a nadie. Si he de poner a alguien en ridículo con mis palabras... será a mí mismo.

9. En este blog no hablaré de mi vida privada y mucho menos de la vida privada del lince en cautividad.

10.  Leed solo lo que está en negrita y veréis mi verdadera declaración de intenciones.

¿La tele engorda?

Aquí va un tema poco periodístico pero que preocupa a cientos de madres españolas con hijos periodistas que salen por la tele. Compañeros... es cierto, la tele engorda entre 3 y 7 kg, dicen, pero tiene su explicación. El problema es que la cara y el cuello de los periodistas parecen mucho más gruesos en televisión al mostrarse en dos dimensiones de forma frontal. El estudio es de la Universidad de Liverpool que además afirma que afecta más a las mujeres que a los hombres y se acentúa más cuanto más cercano es el plano.

Sin embargo hay soluciones para evitar a tu madre pasar ese mal rato con las amigas...

-Poner la tele en cuatro tercios.
-Vestir ropa oscura.
-Girarse un poco a la hora de hacer la medianilla.
-o que te den paso como a un boxeador:
  
- ¡Y en Huelva! ¡con 78 kilos! ¡Javier García! cuéntanos, ¿cómo están las playas?

viernes, 12 de agosto de 2011

Si la gente hablara como los periodistas deportivos...


1. -¡Mamá, dame galletas!
    -Hijo, no se come en los prolegómenos de la cena.

2. -¿Qué tal le va a tu niño con las matemáticas?
    -Muy bien, la profesora dice que está virtualmente aprobado.

3. -¿Dónde habéis quedado?
    -En los aledaños del McDonald.

4. -Tenemos que ir al super...
    -Mejor mañana, hoy va a estar lleno hasta la bandera.

5. -¿Cuántos días estarás de baja?
    -Estaré dos semanas en el dique seco.

6. -Antonio abandona el campo entre gestos de dolor.
    -Se habrá hecho daño recogiendo tomates... Es un campo complicado.

7. -¿Cuánto tiempo falta para llegar?
    -Quedan cinco minutos del tiempo reglamentario más lo que añadan los semáforos.

8. -¡¡No te metas con tu hermano que tú eres más grande!!
    -¡¡Mamá!! No hay rival pequeño.

9. -¡Vas muy rápido!
      -Tranquilo, ir a 130 no es acción punible, la Guardia Civil no señala la pena máxima.

10. -Deberíamos divorciarnos...
      -Sí, parece que el encuentro ya está sentenciado.

ENLACE: 10 tópicos del periodismo de sucesos...

jueves, 11 de agosto de 2011

10 motivos para hacer un vídeo de nieve

El vídeo de nieve recibe muchas críticas tanto dentro de la profesión como desde fuera ¿Hace falta contar que nieve en febrero en lugares como Sierra Nevada? Es fácil caer en la demagogía, pero tampoco es muy difícil defenderlo.

Aquí van 10 motivos para hacer un vídeo de nieve...

1. No hace calor en la calle.
2. No hay que ir con prisa, la nieve puede esperarte incluso durante días.
3. Da igual donde vayas, siempre hace 50 años que no nieva así
4. No hace falta exagerar mucho, siempre hay uno que ve la nieve por primera vez y lo hace por ti.
5. Una conductor poniendo cadenas es mucho más fácil de grabar que a la Pantoja saliendo de los juzgados.
6. Puedes aprovechar para estrenar los guantes.
7. Siempre mejor un niño tirándote nieve que adulto tirándote piedras.
8. Al escribir solo necesitas un dato. Altura de la nieve.
9. Es fácil localizar expertos en hacer una bola de nieve.

Y lo más importante...

10. Si hay un vídeo de nieve es que no hay que hacer un vídeo de calor.

De billetes falsos, noticias falsas

De repente un reportaje tan manido como los billetes falsos puede convertirse en toda una revelación y Juan Manuel y Javier tienen la culpa. Desde el último despacho del último pasillo de la Policía Científica se encargan de distinguir qué es real y qué es falso en cualquier documento.

Hoy tengo tiempo y ellos también. Hablamos durante 20 minutos antes de encender siquiera la cámara... sin grabar, sin tomar apuntes... solo charlar para conocernos hasta conectar, hasta que ellos comprendan cuál es mi trabajo y yo entienda cuál es el suyo.

Y al final lo he entendido. Con simples lupas, con potentes lentes o luz ultravioleta, su trabajo es como el mío... desconfíar de todo lo que cae en sus manos.