martes, 30 de agosto de 2011

Vacaciones 10 años después

Ahora que se termina agosto me acuerdo de mis primeras vacaciones trabajando como periodista. Casi me da vergüenza admitirlo pero aquel final de agosto de hace 10 años yo tenía ganas de regresar al trabajo, de volver a ponerme manos a la obra, de escribir de nuevo, grabar, montar, contar... Después de tanto tiempo soñando con ser periodista se me hacían largas aquellas vacaciones...

Qué lejos quedan de esas ansias estas ganas de fuga que ahora siento. Necesito un par de días más, o quizás otro mes. Y me pregunto si habré perdido la ilusión en alguna playa del camino, si el viento de levante se ha llevado mar adentro mi vocación...

De repente miro a mi alrededor en este Cabo de Gata que siempre me visita en agosto y bajo todas las sombrillas encuentro la misma pereza por volver al trabajo... Y pienso: quizás no me he vuelto menos periodista, quizás me he hecho más humano.


domingo, 28 de agosto de 2011

Enfermedades del periodista del siglo XXI

Gracias a Patricia Martínez por la idea.

Los médicos han venido observando una serie de anomalías en los seres humanos de la especie periodista...

Si tiene alguno de estos síntomas consulte con su farmacéutico.

1. TOTALOFOBIA: odio a hacer baterías de totales en la calle.

2. TOTALOFOBIA DE CALOR: odio a hacer baterías de totales en la calle a 40º.

3. DIRECTITIS: obsesión por hacer directos de lo que sea y en especial de calor.

4. GOOGLEOSIS: dependencia absoluta del buscador.

5. TODOTOSIS: necesidad de grabarlo todo.

6. MOVILITIS: bulto junto a la oreja con forma de teléfono. Cuando tiene lugar en los coches se denomina Blutitis.

7. CHARCOITOSIS: atracción obsesiva por los charcos. Si continua fuera de las horas de trabajo ir directamente al hospital.

8. EUFEMOSIS: usar palabras raras para no llamar a las cosas por su nombre.

9. PREGUNTOIDES: acción compulsiva que lleva a alargar las entrevistas hasta el infinito.

10. CUENTITIS: enfermedad genética que requiere de internamiento en casos muy graves.

Vídeos de inmobiliaria


Hace poco un niño se quedó toda una noche colgado del balcón de su casa en una tercera planta. Cuando llegamos no había niño, ni policía, ni familia, ni nada de nada. Estaba condenado a ser lo que llamamos un vídeo de inmobiliaria, es decir, una sucesión de imágenes de fachadas, ventanas, buzones, nombres de calles y, en el mejor de los casos, puertas precintadas.

Esto es más habitual de lo que parece y supone un serio inconveniente a la hora de montar el vídeo. El problema es que tenemos información sobre un suceso pero no imágenes sobre cómo ha ocurrido ese suceso y de este desequilibrio surge un coñazo de vídeo para ver y para hacer.

¿Una putada? Sí ¿Rendirse? No. Buscar, buscar y buscar... hasta dar con restos de la historia a través de las imágenes... porque siempre están ahí... y ahí estaba... en unos vecinos asomados a las ventanas que miraban por fin hacia abajo para ver a los periodistas , después de haber pasado toda la noche mirando hacia arriba por si un niño se caía.
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sábado, 27 de agosto de 2011

¿Por qué no te has ido a Madrid?

Hay varias preguntas de las que no me libro cuando visito Almería de vacaciones... Algunas son las típicas de la edad: ¿cuándo te casas? ¿para cuándo los niños?... Y luego están las específicas de un periodista: ¿conoces a Sara Carbonero? Y por supuesto... ¿por qué no te has ido a Madrid?

Parece que la meta de todo periodista debe ser la capital, como si lo que se hace en las provincias fuera menos periodismo. No hace falta que diga que no es así. Fuera de Madrid también se hace periodismo, bueno, genial, increíble, de combate, de supervivencia... Y lo hacen periodistas acostumbrados a trabajar sin ayuda, sin productores que viajen con ellos, sin conductores, sin dinero de caja, adelantándolo de su bolsillo...

Y aún así cada verano me preguntan ¿por qué no te has ido a Madrid? Y podría decirles todo eso pero para qué si tengo una excusa más corta... Por lo mismo por lo que no me he casado, a mi nadie me lo ha pedido y yo no lo voy a pedir.


viernes, 26 de agosto de 2011

Ni Bernstein, ni Kapuscinski, ni Larra...

En las facultades de Periodismo siempre salen los mismos nombres. Hablan de Kapuscinski, de Tom Wolfe, de Bernstein y Woodward y hasta del mismísimo Larra. Son grandes periodistas, investigadores, ensayistas, pensadores...

Sin embargo y aunque me gustaría, yo, como el 90% de los periodistas y futuros periodistas, no trabajo con la Historia, trabajo con la actualidad; no cubro genocidios, cubro asesinatos; yo no denuncio el hambre en el tercer mundo, yo denuncio barrios marginales, yo no voy a las guerras, voy a los desahucios...  Porque yo no soy un prestigioso corresponsal del mundo, yo soy uno triste de provincias, así que cuando estoy ahí fuera antes que de Larra prefiero acordarme de...

1. La genialidad con la que @agusperezblanco mece las palabras

2. La vitalidad y la experiencia de @juanjtortosa

3. Los impresionantes contactos de @malenaguerraT5 o @Nacho_Abad

4. La presencia delante de cámara que luce @CarmeChaparro

5. La imaginación interminable de @DavidCacho

6. La convicción con la que ejecuta sus textos @PiliBernal

7. El ingenio en cada frase de @PachiRoses

8. Los libertad conquistada de @VicenteVallesTV 

9. La paciencia inquebrantable de @beltxarana y @corallarrosa

10. ...y las ganas de comerse el mundo que tiene todo buen becario.

jueves, 25 de agosto de 2011

El día que parecía que yo había muerto

Como periodista me han detenido y retenido en alguna ocasión, me han insultado unas cuantas veces y otras tantas me han amenazado, golpeado y empujado... Pero también me han abrazado mucho, me han besado, felicitado y hasta me han dado las gracias entre lágrimas más veces de las que esperaba. Sin embargo hay una cosa que solo me ha pasado una vez...


Era el año 2008 y yo trabajaba en VTV de Venezuela como asesor de los informativos. Como cada mañana, leía la prensa en una cafetería cerca de la redacción cuando me topé con un titular queme quitó el aliento. "Asesinaron a puñaladas al periodista Javier García". En seguida me tomé el pulso y aún vivía así que avisé a mi madre de que no era yo para evitar gastos inútiles en repatriación y esquelas... y decidí seguir leyendo.


Habían asesinado a un reportero de RCTV con el que yo compartía profesión, nombre y apellido. Por lo que supe, era un gran profesional, muy querido y reconocido por todos, de ahí que la noticia estuvo durante toda una semana en portada para mi desconcierto matutino. Y aún así cada mañana seguí leyendo los titulares como quien sigue su propio funeral con la seguridad de no estar muerto. Descanse en paz Javier García.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La lucha por los finales...


Tenía un jefe al que no le gustaban mis finales. "¡Si quieres escribir poesía escribe un libro!" me gritaba "¡aquí los reportajes terminan con un dato!". Y así durante un tiempo todos mis reportajes tenían que terminar con una cifra, una fecha, un proyecto, un próximo pase a disposición judicial... Eso está bien, pero no siempre me gustaba.

FINALES CON MI EX-JEFE
1. Al terminar el proyecto el barrio tendrá 42 graffitis decorando sus fachadas.
2. Las 5 lágrimas de la Macarena pasearon 14 horas por las calles de Sevilla.
3. Cada vez más libros se promocionan en Internet con trailers.


En su momento me jodía bastante... Ahora, con el tiempo, empiezo a valorar todo lo que aprendí de él, que no fue poco, empezando por pelear con uñas, dientes y trampas todo aquello en lo que creía.

No consiguió que cambiara mi forma de pensar, pero sí me enseñó a defender lo que pensaba... y se lo estaré eternamente agradecido.



FINALES SIN MI EX-JEFE 
1. No es que les faltara arte en el barrio... es que le sobraba blanco en las paredes.
2. Con solo 5 lágrimas, Sevilla se puede pasar la noche llorando. 
3. Si Cervantes levantara la cabeza... cuántos tendrían que agacharla.

Yo creo en los datos, en la información... por supuesto, si no hay nada que contar, no hay principio ni final... pero no creo en la obligación suprema de reservar los datos para la última frase del vídeo.